Usted señorita no me quiere y yo tampoco le quiero a usted. Más sin embargo no me desagrada bastante Del todo por lo que debería de ser. Porque esta en lo correcto de proteger a lo que se quiere A quien más se quiere. Es usted la dura ostra cuidando de su blanca joya. -Yo le respeto. Más, me es muy triste saber que usted me mal valora Pues piensa soy poca cosa. Me decepciona. Duda de mis capacidades que ni siquiera conoce. Asegura mi inferioridad y el destino de mis sentimientos. No debería de quitarme los ojos de encima. Pudiera ser que yo fuera más peligroso de lo que imagina Yo le conozco bien, se de sus fortalezas Y tengo una de sus debilidades A la cual, ya alguna vez he herido de muerte. No se confíe de la imagen simple de mi. Preocupese mejor de ese riesgo inminente que hay De que yo pueda llegar a ser mucho peor que usted. A mi me parece gracioso que no se haya dado cuenta aún Qué ya hace mucho me he tomado mío el tesoro Qué tanto miedo ha tenido a pe...
Pues que de que...
ResponderBorrarNada. Hoy pasé por donde vivías en iztacala. Donde era arriba.
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